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9 de Abril 2015
La Fundación implementa un diseño propio de lectura social en plataforma digital

 
El proyecto Territorio eBook (2009/2015) de investigación sobre la lectura en soporte digital realizado por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez ha sido la fuente de conocimiento para el diseño de un modelo de integración de la conversación en la experiencia de lectura. Las lecciones aprendidas tras cada uno de los ensayos llevados a cabo han permitido lanzar un esquema que ahora se implementa en el sistema de Nubeteca
 
El análisis de la trayectoria de los clubes de lectura en la nube, desde la perspectiva de la mediación, pasa por dos ejes fundamentales, la lectura y la conversación, relacionados con las coordenadas lugar y tiempo para la mediación.
 
El tiempo en un club de estas características se difumina y se dilata; es el lector quien decide el momento y la frecuencia con la que quiere participar. El lugar en el que se dinamiza la lectura; en el que se lee, se anota, se comparte y se conversa, determina la cualidad inclusiva (o excluyente) de la mediación.
 
Del mismo modo, la mediación se sustenta en una serie de recursos multimedia que complementan el texto, apoyan propuestas o, simplemente, ilustran la lectura. Se trata de una intervención sobre el texto que tiende al enriquecimiento de la obra con enlaces a recursos multimedia. En un primer momento, la recomendación se hacía de viva voz con apoyo textual (fotocopias), y ha ido evolucionando a  listados de direcciones web en un blog, hasta llegar a embeber estos enlaces en el propio texto, generándose una obra enriquecida que se aprovecha de los recursos de la tecnología; y de la que se aprovecha el mediador, para realizar una dinamización integral en y desde la propia lectura.
 
La mediación, además, tiene como herramienta el proyecto de dinamización que determina qué tramas, qué motivaciones de los personajes o qué partes del contexto histórico se tratarán en profundidad. Este aspecto tiene que ver con la profundización en la lectura por parte del lector, el modo en el que este amplía (o no) sus conocimientos, sin perder de vista el disfrute de la lectura.
 
Parece claro que lo primero es desmenuzar con cuidado la obra que va a leerse en un club; pero, en un primer momento, se programan y realizan las  actividades de dinamización, y luego, tras deconstruir la obra, se comprueba si la dinamización ha conseguido, o no, que los lectores profundicen en la lectura. El cambio al proceso inverso, más racional y lógico, ha permitido relacionar actividades concretas con partes argumentales de la obra, organizando la conversación y la dinamización de una forma más efectiva.
 
La biblioteca, además del papel dinamizador, ha desarrollado el papel de formadora en el acompañamiento con los lectores: dispositivos, aplicaciones, redes sociales. Todo, redundando en un mayor aprovechamiento por parte del lector.
 
Desde el año 2010, y enmarcada en el proyecto de investigación/acción Territorio eBook, el papel de mediación de la biblioteca en los clubes de lectura en general y en la nube en particular, ha ido girando hacia la inclusión de interpretación/ intervención en el texto y su conversación.
 
El blog como herramienta de conversación
 
El blog, utilizado en clubes de lectura para adultos, jóvenes y niños, fue una herramienta de mediación con resultados desiguales.
 
La primera experiencia, con los adultos mayores de 55 años, pivotó sobre la novela El manuscrito de piedra (Alfaguara), de Luis García Jambrina. Con este grupo de lectores se desarrollaron sesiones presenciales de periodicidad semanal, y como complemento a las conversaciones de viva voz, se creó el blog alojado en el site De la piedra al ebook. (http://www.territorioebook.net/jambrina/principal/index.php). La lectura se hizo, según elección del lector, en papel y/o en ereader
 
A finales de febrero de 2011, se inicia el segundo club de lectura, con lectores adultos de entre 40 a 54 años que leen El manuscrito de nieve (Alfaguara), de Luis García Jambrina. (Esta novela, segunda de la saga protagonizada por Fernando de Rojas, puede leerse de manera independiente). La diferencia con el club anterior es que la obra se leyó en formato electrónico; pero se mantuvo la característica mixta de club presencial y en línea.
 
En estas dos experiencias, la mediación entre la obra y sus lectores, fue externa, dispar, fragmentada y, en algunos casos, equívoca. La dinamización se practicaba desde afuera del texto y de su ecosistema; la disparidad de lugares (blog, biblioteca) y de conversaciones (diferentes en cuanto a propuestas y a códigos; orales u escritos) hizo que la mediación se fragmentara y resultase equívoca para algunos de los lectores, que se sentían extraviados (literal y metafóricamente) en los múltiples comentarios del blog. Por otro lado, las intervenciones espontáneas que el lector realiza mientras lee un texto, se perdían al no poder guardarse. Sin embargo, el acompañamiento de la biblioteca, hizo que estos lectores se iniciasen con garantías en la lectura digital.
 
¿Blog y redes sociales?
 
Con los jóvenes de entre 13 a 18 años, y en torno a El joven Lennon (SM) de Jordi Sierra i Fabra, se hizo una apuesta por la introducción de las redes sociales en la lectura.
 
Y así, combinada con el blog (http://www.territorioebook.com/lennonadiario/), se ensayó la conversación en Tuenti. Con los niños de entre 9 a 12 años, se leyó el álbum ilustrado Artistas insólitos (La Galera), de Daniel Monedero y Óscar T. Pérez; y se siguió experimentando con el blog (http://www.territorioebook.com/artistasinsolitos) como herramienta principal de mediación, junto con Flickr.
 
Una y otra experiencia arrojaron  resultados muy distintos, como lo son las edades, inquietudes y hábitos de estos lectores que nos ocupan. Con los jóvenes, no funcionó conversar en una red social generalista que utilizaban para comunicarse con sus amigos, (más allá de ciertos avisos puntuales); en el blog los comentarios fueron muy escasos. Con los niños, la conversación en el blog fue fructífera, basada en una mediación fuerte y variada, enriquecida con la presencia constante de los autores, monitores de los talleres y el equipo bibliotecario implicado en el proyecto. Sin embargo, seguimos asistiendo a una dinamización demasiado dispar en cuanto a lugares, que exige del lector entrar y salir en diferentes espacios y herramientas para leer, para conversar, para jugar o escribir. Las interrelaciones entre el texto y los lectores siguen escapándose a la dinamización.
 
En cuanto a la intervención del mediador a través del texto, en el caso de los jóvenes, se mantuvo completamente ajena; con los niños participantes en Artistas Insólitos, la dinamización incluye recursos en la conversación (a través del blog) y desde el propio dispositivo, en colaboración con los autores. 
 
Un lugar en la nube (http://unlugarenlanube.fundaciongsr.com/) fue el club de lectura en el que se leyó Niños feroces (Destino) de Lorenzo Silva, con adultos de edades comprendidas entre 19 a 39 años y en el año 2012. Este se constituyó en el primer club de lectura en el que la conversación se realizó, en exclusiva, a través de la red social de microblogging Twitter y con la etiqueta #Niñosferoces.
 
Existía un blog casa en el que la biblioteca, cual notario de conversaciones, redactaba entradas-resumen y publicaba avisos de encuentros, temas, etcétera. La obra se leía en el dispositivo de cada lector, en local. Destacable fue la primera intervención en la novela, con ochenta enlaces (insertos en el código del epub) que llevaban a documentos multimedia, gracias a un trabajo conjunto de mediación por parte del autor y la biblioteca. La mediación empezó a integrarse en el texto.
 
El desasosiego más acusado del mediador era el peligro de perderse conversaciones de los lectores y de lo efímero de estas. De esta manera, la mediación era espontánea pero caótica, seguía siendo fragmentaria y no llegaba a todos los lectores. 
 
Con Nube de Lágrimas en 2013, se diseñó una arquitectura entrelazada para que la obra y su conversación pudiesen producirse (casi) en el mismo lugar. Existía un blog casa alojado en el site (http://nubedelagrimas.fundaciongsr.com/), notario de conversaciones y tablón de anuncios. Los lectores leyeron Lágrimas en la lluvia (Seix Barral) de Rosa Montero, en la aplicación de lectura ya extinta Readmill: una app para iPad y iPhone que permitía guardar y compartir anotaciones, subrayados, etcétera, además de leer y comentar las intervenciones de otros lectores.
 
Para conversar, realizar propuestas lúdicas y encuentros con la autora, se creó un grupo en Facebook, una red social intuitiva y fácil de utilizar, enlazada a Readmill. Las intervenciones de los lectores en la novela,  al ser compartidas en el grupo de Facebook, caían en cascada y rompían la conversación. De manera natural, dejaron de compartirse. En Facebook, el orden de los post viene dado por el último comentario y/o el último Me Gusta. La mediación también alteraba, por tanto, el discurrir de la conversación entre los lectores y la autora. La desaparición de la aplicación ahondó en la sensación de orfandad en la mediación. ¿Y si ensayábamos otra y volvía a desaparecer? ¿Cuántas herramientas ha de conocer a fondo el bibliotecario para formar a los lectores? Sin embargo, con Lágrimas en la lluvia, siguió avanzándose en estrategias de dinamización integradas en el texto: la versión enriquecida de la novela contaba con unos cincuenta enlaces a vídeos, fotografías, webs, etcétera, elaborada mano a mano con la autora, Rosa Montero.
 
Tanto con Niños feroces, como con Lágrimas en la lluvia, se produjo un punto de inflexión, no sólo en el enriquecimiento de las obras, sino también en la metodología de diseño de dinamización. Se comienza a desarrollar una deconstrucción sistemática de las obras, y una redacción posterior de proyectos que contemplan propuestas concretas para trabajar líneas argumentales o personajes y motivaciones determinados. Se demuestra que los lectores disfrutan más, y profundizan más en la lectura.
 
Y por fin, llega la Nubeteca. Una plataforma de acceso a contenidos digitales que aloja clubes de lectura, dinamizados por los bibliotecarios de bibliotecas públicas. Un mismo lugar desde el que el lector accede a la obra a través de una aplicación específicamente diseñada que le permite intervenir sobre el texto y decidir si comparte, o no, sus anotaciones.
 
Las propuestas que el mediador lanza a los lectores o los encuentros con el autor, quedan abiertos y recopilados de una manera ordenada, hilando objetivos, tramas y juegos, en la conversación. La mediación se hace más inclusiva, al acceder a la lectura de la obra y al encuentro entre lectores y autor, en el mismo espacio de la nube. El recorrido a seguir pasa por experimentar y profundizar aún más en el enriquecimiento de las obras, hasta alcanzar las denominadas obras expandidas.
 
Por otra parte, no se entiende el papel de la biblioteca dinamizadora sin el rol de formadora. Si es cierto que la mediación favorece el disfrute del lector y su profundización en la lectura de la obra, no lo es menos que el acompañamiento de la biblioteca logra que rentabilice el uso de los dispositivos; que adquiera las competencias tecnológicas necesarias para la práctica de la lectura social. 
 








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